jueves, 6 de mayo de 2010

Vasija de barro


Vasija de barro

Estoy de nuevo en el punto de equilibrio,

donde el sol me ha colocado.

Y diviso desde ahí lo acontecido.

Torpes van mis manos a la arcilla

de la que todos fuimos modelados.

Agua necesita nuestro barro

para ser reblandecidos.

Que llueva el cielo su justicia de lo alto.

Que baje presto el alfarero y reconstruya.

O, si no le queda más remedio,

rompa el polvo endurecido

y haga nuevamente la vasija, pues es suya.


Aljeandro Vidal