lunes, 21 de diciembre de 2009

Asedio de doncel


Asedio de doncel

En este cerrado abrazo que te abriga

me escondo en tu regazo con premura

y enlazo con mis brazos tu cintura

fijando en ti mis ojos, dulce amiga.

Bajo la piel madrugadora del estío

se extiende inmensa la llanura.

Déjame abrir del corazón tu cerradura,

saciar mi sed en el agua de tu río.

Es de tu alma la conquista cosa dura,

más no hay alcázar que al amor puro resista,

aún sin escudo, espada o armadura

asedio enamorado de doncel que insista.



Alejandro Vidal

viernes, 6 de noviembre de 2009

El tiempo se hizo eternidad


El tiempo se hizo eternidad

Empañaron la claridad esas turbias sombras.

Tiñó lo negro la luz de oscuridad.

Ahogó un suspiro la voz con que me nombras.

Se hizo lento el tiempo.

El tiempo, se hizo eternidad.


Alejandro Vidal

jueves, 8 de octubre de 2009

INSOPORTABLE PRELUDIO



Insoportable preludio

El peso insoportable del preludio

se ha metido en las entrañas de mi mapa

y desorienta cada paso que me hurto

confundiendo las señales del compás.

Abrecartas puntiagudo de madera y de marfil.

Daga incierta que me cuenta mil mentiras.

Herramienta de ángel que me abre el universo

con mensajes que me acunan y me mecen.

Fraguas solitarias donde forjan pensamientos

doblemente almidonadas de extraño perfil,

se han cubierto de almohadas olvidadas.

Y desvelan los secretos encantados donde nacen

descubriendo los tesoros escondidos por las hadas.


Alejandro Vidal

domingo, 6 de septiembre de 2009


Su fiel escudero


Desde su más cierto contenido,
en su más preciado espacio,
ha dejado leve y desvalido,
esa sombra azul topacio

Nunca habría de su sol amanecido
una historia de feliz pasado
si el semblante fuera herido
o la memoria hubiera ya olvidado

Mas porque la gracia me ha elegido
por su más fiel escudero,
por su sangre y nombre me he exigido,
que le rinda honor el mundo entero.


Alejadro Vidal

miércoles, 15 de julio de 2009

Descansando junto a ti


Descansando junto a ti

Descansar quiero

reclinando mi cabeza

sobre tu misma almohada

contemplando sereno tu mirada

con amor transido de pureza.

Junto a ti vivir espero,

porque sin ti la vida es nada

y, sin ti, ¿dónde está el cielo?

¿Dónde la hermosura y la belleza?

pregunta mi alma enamorada.

Es el mío amor sincero,

amor que ama con el alma,

amor de amigo verdadero

que acude a tu llamada con presteza,

amor sin prisa, amor con calma

Con tu fuego quiero arder

en tu misma roja llama.

Y cada nuevo atardecer

mi corazón contigo reza,

mi corazón contigo clama

Danos, Señor, la entereza

de un amor limpio y profundo

que a los dos nos haga ser,

de divina naturaleza,

amor que vence al mundo.

Alejandro Vidal

martes, 7 de julio de 2009

Sintiendo lo mismo


Sintiendo lo mismo



Descalza la semana transcurre entre las dunas
y con quebrada zozobra discurre y avanza.
Apenas un gemido alcanza, blanco de lunas,
y de la orilla, en la arena, el mar las espumas lanza.

Abrazados y en silencio los pasos los persiguen.
Aroma a sal en el aire, lento rumor de oleaje.
Sentida cercanía al contacto de tu cuerpo.
Caricias que se esconden a las estrellas que se extinguen.

Giran sentimientos compartidos en lenguaje.
Sin palabras y sin gestos.
La mirada es suficiente.
Pienso lo que piensas que yo pienso, es cierto.
Y me alegro de que aciertes.
Lo que siento, ¡siente!


Alejandro Vidal

lunes, 29 de junio de 2009


Déjame que mire


Déjame que mire

esos ojos que me miran.

Déjame que hable

a esos labios que me hablan.

Déjame que sueñe

esos sueños que me sueñan.

Déjame despertar en tus mañanas

y regresar a tu interior cada atardecer.

Déjame crecer en tus entrañas.

En tu tierra, déjame llover;

labrar tu cuerpo con caricias;

escribir contigo fiel la historia;

descubrir las mil delicias

en el giro de la vida de tu noria.


Alejandro Vidal

lunes, 22 de junio de 2009

De tu ser presentido en mí


De tu ser presentido en mí


Baja la persiana de su contorno y figura

como si arrancara la flor de mi jardín favorito

Huyendo de sí misma para después buscarse en mí.

De otros oculta la reticencia de sus pasos

y a mí me muestra el amplio salón de su nostalgia más recóndita.

Y van pasando así los días y las horas

con una cadencia indefinida.

Al ritmo de la meticulosa luz que se distancia

entre las primeras brisas de un abril desconocido.

Desamparado está el camino del labriego

cuya alambrada de espino está caída.

Y deja el paso franco y aliviado

del retorno de las plagas de la envidia

y del grito de dolor de cada herida.

Yo quiero ser de entre todos el primero,

en devolver a los campos su semilla.

Aquella que fructifica en mil espigas

que se mecen con el viento en dorada melodía.


Alejandro Vidal

domingo, 14 de junio de 2009

Sueño


Sueño

De tantas lunas embriagado,

suspendido en el alero del letargo,

raudo y fiero me contengo.

Y sigo abriendo en el vértice azulado,

el ligero soplo de tu gracia.

Suspiro en mi memoria buscando

las miradas pedregosas de bajeles escarchados.

Me hacen daño los otoños mentirosos

que acurrucan en sus nidos

imposibles escondites de coral imperceptible.

Voy emigrando del silencio transparente

Que, en oblicuas circunstancias transeúntes,

me mira de soslayo y se divierte,

cómplice de las murallas de granito.

Y en purpúreos camposantos de consuelo,

se doblegan a su peso entumecido,

el abrazo del extraño y el amigo.

Y del tronco del castaño sube al cielo

el repique de los charcos mensajeros

de inocentes caricias desplegadas

que suplican, con rubor las cien arcadas,

del octógono crepuscular endecasílabo.

Solo el ciervo de pureza monacal,

en el límite del claustro del misterio,

gira en súbita agonía ensimismado

entre gélidas guitarras desgarradas de reclamo.

Búscalas en el ribazo de tu orgullo,

que no entiende el mundo de desmayos

si a la vez no surca el laberinto del lamento,

la voz que se duplica con el llanto.

Abre, luz, la semilla que has tallado

en esmaltes y esmeraldas de soldado

como súplica sincera de emociones.

Levanta ese candil casi apagado

de jazmines y jubones

de canciones y de prados.

que duerme sereno en tu costado,

en esa llaga tan recóndita y espléndida

que, la paz de la montaña encuentra abierta

en la calma de esa tu hermosura incierta,

para que, de tus manos surja, indómita,

la historia de la tierra.

Alejandro Vidal

sábado, 6 de junio de 2009

Mi barca


Mi barca

 

De la ribera en el lago,

por blandas olas mecida,

de robusta y añeja madera,

flotando tengo una barca.

Con ella creció mi infancia

hasta la edad de los hombres.

Soñar en ella quisiera,

a la suave luz de las estrellas

dormido junto a la orilla

cuando me llame la parca.


Alejandro Vidal

viernes, 29 de mayo de 2009


Hecho de roja arcilla

 

De arcilla roja modelado,

de alfarero amante por tus manos,

del barro de mi ser presiento la fragilidad

y me confío a tus cuidados.

Tesoros inmensos que a imaginar no alcanzo

has puesto en mi interior sin yo saberlo.

Y sin embargo, hoy, cuando me lo dijeron,

comprendí que lo intuía ya hace tiempo

sin saber explicarlo.

Guardaré celoso

lo que en mí has depositado,

a sabiendas de lo fácil que es,

mi ser, quebrarlo.

Más aunque así suceda,

yo sé que nada habré perdido

si, humillado,

vuelvo a ponerme entre tus manos.


Alejandro Vidal

miércoles, 20 de mayo de 2009


Aprendiendo a amanecer

 

Contigo he aprendido a amanecer,

a respirar la suave luz de tu presencia.

 

Me has hecho comprender

el fruto rojo de tus labios

con el que riegas cada día mis deseos.

 

He florecido entre tus brazos con el sueño.

Soy semilla germinada en tu regazo

impregnada en el aroma de tu vida.

 

Soy la historia del color de tus mejillas;

promesa abierta que te invita en cada gesto.

 

De tu amor el gozo llevo puesto

cada vez que llamo al alma de tu puerta.

 

Y cada vez me meto en ti,

como el dueño entra en su huerto,

como el rey en su jardín.


Alejandro Vidal

lunes, 11 de mayo de 2009

Amapolas y violetas


Amapolas y violetas

 

Amapolas y violetas en la sangre

encendida por el sol de atardeceres

tiñe de oro puro, campo de mis girasoles,

el recuerdo de tu nombre.

Eres esquiva y a la vez eres cercana.

Apareces frente a mi  y, enseguida, te escondes.

Dime, niña hermosa, de mi corazón hermana:

¿dejarás que en este día te regale flores?


Alejandro Vidal

lunes, 4 de mayo de 2009

Mi pueblo en el valle


Mi pueblo en el valle

 

De este río mansa

y serena el agua corre

entre encendidos reflejos

que el sol lanza.

 

Pequeño, mi pueblo, a lo lejos

aguzada la vista a ver alcanza

de entre el azul la torre

que de la vieja iglesia destaca

 

Feliz en este mi valle

mi vida tranquila discurre

metido entre robles viejos

desde al alba hasta la tarde. 


Alejandro Vidal

lunes, 27 de abril de 2009

Constrúyeme una escalera


Constrúyeme una escalera

 

Constrúyeme una escalera

más alta que las montañas

que me permita subir a la cima

de esa, tu dulce mirada.

Y desde allí, contemplar el paisaje

de tus mejillas rosadas,

y recorrer las suaves curvas de tus labios

mientras pronuncian ellos palabras,

palabras de amor, palabras.



Alejandro Vidal

lunes, 20 de abril de 2009

MIRARME EN TU MIRADA


MIRARME EN TU MIRADA

Como podría decirte

lo que supera la razón

si razonar no puede el corazón

y, él, en amarte insiste.

 

Si el corazón razonara

quizás explicar podría

que en vos pienso noche y día

sediento de agua clara

 

Y que cantando una balada

siento aromas de azahar

que me llevan a desear

mirarme en tu mirada.


Alejandro Vidal

viernes, 10 de abril de 2009

SÚBITA Y EXACTA


Súbita y exacta

 

Así, tan súbita y tan exacta,

tan sencilla y tan resuelta,

tan de repente acontecida,

que cuando quiero decir: basta,

ya has cerrado la puerta,

en mi regazo anochecida.

 

Y es tan puramente casta

esa tu mirada cierta

de tus besos precedida

que, estando mi alma muerta,

mi corazón arrastra

para recibir de ti la vida.




Alejandro Vidal

miércoles, 1 de abril de 2009

LA VERDAD Y EL PENSAMIENTO


La verdad y el pensamiento

Árido desierto de mi pensamiento
quiebra la razón de la esperanza
y mientras lucho, la verdad me lanza
hacia lo alto y contra el viento.

Surco los senderos de la lógica más pura
con hierático y gélido razonamiento.
Y sin embargo, aún el corazón siento
resistir a la verdad que sana y cura

Decidir es cosa de un instante.
Que se haga luz en mi alma eso quiero;
beber del misterio verdadero;
asir la verdad es lo importante.


Alejandro Vidal

sábado, 28 de marzo de 2009

CESAR DOMINANTE


Cesar dominante

 

Apareces, Cesar, todo dominante

temblando doloroso, solitario y triste,

temiendo ser hallado en cada hoy

y esperando inquieto en esa esquina.

 

Nadie supo la razón de tu clamor,

mortecino y a la vez del todo ileso.

Soportando los efluvios efusivos

tú, que siempre has odiado todo exceso.

 

Sostenido en un lamento compulsivo,

voluntad de mando y brazo erguido.

Ídolo de bárbaras divinidades,

destrozadas por la guerra y el olvido.



Alejandro Vidal

martes, 24 de marzo de 2009

Mirada de mujer


Mirada de mujer

 

Amable incluso ante el espíritu burlón,

de amplios dones agraciada es su imagen,

como a ella corresponde,

la de una hermosa dama, suave, blanca y sublime.

Delicada, y a la vez resistente,

como el torso hercúleo de un valiente,

implacable, desnudo y fuerte.

De la bondad de su mirada

no se desdicen sus ojos,

arrancados por una especie de Prometeo,

al firmamento de los dioses

de entre mil luceros los mejores.

Será por eso que sus ojos miran

más allá del infinito y descubren

lo que está vedado a los mortales.

Será por eso que ven a la vez

con la sensatez y cordura de una anciana

y la audacia e inocencia de una niña.

Será por eso que te miran siempre

con la ternura de una madre

y puedes descubrir en su mirada 


Alejandro Vidal

viernes, 20 de marzo de 2009

NODO DI AMORE

NODO DI AMORE
Hace un tiempo entré en un negocio. Había visto en el escaparate un pequeño lazo de cordón que me gustó. El dependiente me dijo que se llamaba "nodo di amore". El amor, el verdadero amor es belleza, es poesía. El verdadero amor enlaza a los amantes. El amor verdadero los anuda.Aquí voy a ir dejando, semanalmente, algunas poesías. No importa si apenas hay alguien que las lea. La poesía es algo íntimo, algo muy personal que solo se comparte con quien se tiene mucha confianza. Muchas veces el poeta escribe por verdadera necesidad; necesidad de expresar sus sentimientos, lo más profundo de su ser. Con eso, la poesía ya cumple su misión.


Alejandro Vidal