
Te regalo el universo
Fuerte es la palabra.
Omnipotente el lenguaje.
Pues si quiero en tu mano poner,
Digamos — por ejemplo— el Universo,
basta componer un verso
para poderlo hacer.
No necesito más bagaje.
¡Empeño en ello la palabra!
Deja que mi alma abra
y que, poeta sin linaje,
consiga de vos merecer
ser de tu amor preso
cumpliendo mi palabra.
Te amo tanto, mujer,
que el mundo yo te daría.
Tu mano con cariño beso,
pero pienso, que mejor sería
poner en ella el Universo.
Alejandro Vidal
