viernes, 29 de mayo de 2009


Hecho de roja arcilla

 

De arcilla roja modelado,

de alfarero amante por tus manos,

del barro de mi ser presiento la fragilidad

y me confío a tus cuidados.

Tesoros inmensos que a imaginar no alcanzo

has puesto en mi interior sin yo saberlo.

Y sin embargo, hoy, cuando me lo dijeron,

comprendí que lo intuía ya hace tiempo

sin saber explicarlo.

Guardaré celoso

lo que en mí has depositado,

a sabiendas de lo fácil que es,

mi ser, quebrarlo.

Más aunque así suceda,

yo sé que nada habré perdido

si, humillado,

vuelvo a ponerme entre tus manos.


Alejandro Vidal

miércoles, 20 de mayo de 2009


Aprendiendo a amanecer

 

Contigo he aprendido a amanecer,

a respirar la suave luz de tu presencia.

 

Me has hecho comprender

el fruto rojo de tus labios

con el que riegas cada día mis deseos.

 

He florecido entre tus brazos con el sueño.

Soy semilla germinada en tu regazo

impregnada en el aroma de tu vida.

 

Soy la historia del color de tus mejillas;

promesa abierta que te invita en cada gesto.

 

De tu amor el gozo llevo puesto

cada vez que llamo al alma de tu puerta.

 

Y cada vez me meto en ti,

como el dueño entra en su huerto,

como el rey en su jardín.


Alejandro Vidal

lunes, 11 de mayo de 2009

Amapolas y violetas


Amapolas y violetas

 

Amapolas y violetas en la sangre

encendida por el sol de atardeceres

tiñe de oro puro, campo de mis girasoles,

el recuerdo de tu nombre.

Eres esquiva y a la vez eres cercana.

Apareces frente a mi  y, enseguida, te escondes.

Dime, niña hermosa, de mi corazón hermana:

¿dejarás que en este día te regale flores?


Alejandro Vidal

lunes, 4 de mayo de 2009

Mi pueblo en el valle


Mi pueblo en el valle

 

De este río mansa

y serena el agua corre

entre encendidos reflejos

que el sol lanza.

 

Pequeño, mi pueblo, a lo lejos

aguzada la vista a ver alcanza

de entre el azul la torre

que de la vieja iglesia destaca

 

Feliz en este mi valle

mi vida tranquila discurre

metido entre robles viejos

desde al alba hasta la tarde. 


Alejandro Vidal