miércoles, 16 de junio de 2010

El MOMENTO FINAL



El momento final

Filón, de donde mana la historia,

arcanos entresijos donde tañen los clamores

de agravios, glorias, humillaciones y esplendores.

Tiempos que desafían el poder de la memoria,

sueños de marinos y guerreros, de soldados y conquistadores.


Ven aquí, a la arena del combate.

Asume el reto de este insólito desafío.

Da cuenta ahora, de lo que los vivos y los muertos te exigen.

Ha llegado tu momento. El momento de cada uno.

El momento de todo.

Ahora la verdad va desvelarse.

Va a quedar todo al descubierto.

Ahora, cada cual, comparece con sus obras.

A ver, tú, ¿qué has hecho?

¿Dónde pusiste de tu vida el fundamento?

Ahora lloras. Pobre, desnudo, sin nada.

Fuiste rico y opulento.

Y mira, ahora, nada tienes. Humo. Polvo eres.

Fue tu final incierto. Es tu destino eterno, un eterno lamento.

¿Ves aquel?

Sí, aquel que de puerta en puerta

mendigaba el pan para comer.

Aquel cuya familia hambrienta,

dejó tu indiferencia cruel perecer.

Mira, ahora, está cubierto de ricas sedas,

de bordados y doradas telas.

Rodeado de sus hijos y su esposa,

aquella sencilla mujer.

Tienen abundancia de todo,

y ríen felices

sin nada ya que temer.

Alejandro Vidal

jueves, 6 de mayo de 2010

Vasija de barro


Vasija de barro

Estoy de nuevo en el punto de equilibrio,

donde el sol me ha colocado.

Y diviso desde ahí lo acontecido.

Torpes van mis manos a la arcilla

de la que todos fuimos modelados.

Agua necesita nuestro barro

para ser reblandecidos.

Que llueva el cielo su justicia de lo alto.

Que baje presto el alfarero y reconstruya.

O, si no le queda más remedio,

rompa el polvo endurecido

y haga nuevamente la vasija, pues es suya.


Aljeandro Vidal

jueves, 21 de enero de 2010

EUCARISTÍA


Eucaristía

Eres radiante luz

que en la oscuridad de mi egoísmo

iluminas el lado oscuro de mi cruz.

Eres jazmín de suave aroma

que te llegas hasta aquí mismo

y me salvas de las sombras del abismo

cuando mi alma a tu semblante asoma.

Eres rosa roja de rojo intenso.

Eres hoja, verde plata, de olivo añejo.

Eres mar de mansedumbre, océano inmenso,

pan celeste, místico alimento.

Roja sangre, rojo vino.

Quien te come, quien te toma

aunque haya muerto, vivirá contigo.


Aljeandro Vidal