lunes, 13 de junio de 2011

TE REGALO EL UNIVERSO




Te regalo el universo

Fuerte es la palabra.
Omnipotente el lenguaje.
Pues si quiero en tu mano poner,
Digamos — por ejemplo— el Universo,
basta componer un verso
para poderlo hacer.
No necesito más bagaje.
¡Empeño en ello la palabra!

Deja que mi alma abra
y que, poeta sin linaje,
consiga de vos merecer
ser de tu amor preso
cumpliendo mi palabra.

Te amo tanto, mujer,
que el mundo yo te daría.
Tu mano con cariño beso,
pero pienso, que mejor sería
poner en ella el Universo.

Alejandro Vidal

martes, 17 de mayo de 2011

PERSIGUIENDO ESTRELLAS




Persiguiendo estrellas

Fue su gesto una promesa de mirar las flores.
Reclinó su hogaza de sentimientos y calmó su sed.

Luego, cuando la barricada escupió su aliento,
afrontó el sublime escorzo de clamores
con los filos de un feliz desprendimiento
que anegaba desde el soplo sus temblores;
que, preciso y deambulantes, caminaban sus talones.

Si de algún perfil de recortada silueta,
entre cuerdas y tablones,
voces presas de canciones
me forjaron como humilde marioneta,
desde entonces se deshace en la arena
mi memoria a borbotones.
De risas encantadas y de rocas que, serenas,
beben de la espuma de las olas
y se embriagan de amapolas
mientras besan las sirenas.



Ay, marinero, de callados recuerdos.
Tú que navegas hacia el puro firmamento,
ten en cuenta que las aguas que te turban
son aquellas que lamieron tus heridas.
Las mismas que, en álgido y febril momento,
levantaron de sus tumbas
a los muertos.

No les temas, ni presumas de valor.
Mira fijo.
Observa atento.
Mantén el rumbo.
Despliega velas.
Guíate por las estrellas.
Barlovento.
Ten coraje y ve por ellas.

Alejandro Vidal

martes, 10 de mayo de 2011

Flecha silenciosa




Flecha silenciosa

Flecha silenciosa, corta el aire fugitiva,
en sueños prometida, a la más hermosa rosa.
Ligera y leve, ingrávida y sin peso, presurosa
inclina su trayecto en la caída
zozobrando en la tímida espesura.

Diamantina luz que alumbra dura,
inquieta, en el blanco establecido,
arremete con indómito y salvaje asalto.

Disuelve con los haces de sus lívidos matices
el dolor que le agasaja y que la encumbra
latiendo entre los árboles del camposanto.

Abrid, con cánticos de júbilo y de fiesta,
manantiales de aguas límpidas y de verdades puras,
ignorando las mentiras que susurran los reptiles,
gozando de la suave paz del alma que, inocente y libre,
ora, confiando en la diana, conseguir del año más abriles.

Alejandro Vidal

miércoles, 16 de junio de 2010

El MOMENTO FINAL



El momento final

Filón, de donde mana la historia,

arcanos entresijos donde tañen los clamores

de agravios, glorias, humillaciones y esplendores.

Tiempos que desafían el poder de la memoria,

sueños de marinos y guerreros, de soldados y conquistadores.


Ven aquí, a la arena del combate.

Asume el reto de este insólito desafío.

Da cuenta ahora, de lo que los vivos y los muertos te exigen.

Ha llegado tu momento. El momento de cada uno.

El momento de todo.

Ahora la verdad va desvelarse.

Va a quedar todo al descubierto.

Ahora, cada cual, comparece con sus obras.

A ver, tú, ¿qué has hecho?

¿Dónde pusiste de tu vida el fundamento?

Ahora lloras. Pobre, desnudo, sin nada.

Fuiste rico y opulento.

Y mira, ahora, nada tienes. Humo. Polvo eres.

Fue tu final incierto. Es tu destino eterno, un eterno lamento.

¿Ves aquel?

Sí, aquel que de puerta en puerta

mendigaba el pan para comer.

Aquel cuya familia hambrienta,

dejó tu indiferencia cruel perecer.

Mira, ahora, está cubierto de ricas sedas,

de bordados y doradas telas.

Rodeado de sus hijos y su esposa,

aquella sencilla mujer.

Tienen abundancia de todo,

y ríen felices

sin nada ya que temer.

Alejandro Vidal

jueves, 6 de mayo de 2010

Vasija de barro


Vasija de barro

Estoy de nuevo en el punto de equilibrio,

donde el sol me ha colocado.

Y diviso desde ahí lo acontecido.

Torpes van mis manos a la arcilla

de la que todos fuimos modelados.

Agua necesita nuestro barro

para ser reblandecidos.

Que llueva el cielo su justicia de lo alto.

Que baje presto el alfarero y reconstruya.

O, si no le queda más remedio,

rompa el polvo endurecido

y haga nuevamente la vasija, pues es suya.


Aljeandro Vidal

jueves, 21 de enero de 2010

EUCARISTÍA


Eucaristía

Eres radiante luz

que en la oscuridad de mi egoísmo

iluminas el lado oscuro de mi cruz.

Eres jazmín de suave aroma

que te llegas hasta aquí mismo

y me salvas de las sombras del abismo

cuando mi alma a tu semblante asoma.

Eres rosa roja de rojo intenso.

Eres hoja, verde plata, de olivo añejo.

Eres mar de mansedumbre, océano inmenso,

pan celeste, místico alimento.

Roja sangre, rojo vino.

Quien te come, quien te toma

aunque haya muerto, vivirá contigo.


Aljeandro Vidal

lunes, 21 de diciembre de 2009

Asedio de doncel


Asedio de doncel

En este cerrado abrazo que te abriga

me escondo en tu regazo con premura

y enlazo con mis brazos tu cintura

fijando en ti mis ojos, dulce amiga.

Bajo la piel madrugadora del estío

se extiende inmensa la llanura.

Déjame abrir del corazón tu cerradura,

saciar mi sed en el agua de tu río.

Es de tu alma la conquista cosa dura,

más no hay alcázar que al amor puro resista,

aún sin escudo, espada o armadura

asedio enamorado de doncel que insista.



Alejandro Vidal