
Cesar dominante
Apareces, Cesar, todo dominante
temblando doloroso, solitario y triste,
temiendo ser hallado en cada hoy
y esperando inquieto en esa esquina.
Nadie supo la razón de tu clamor,
mortecino y a la vez del todo ileso.
Soportando los efluvios efusivos
tú, que siempre has odiado todo exceso.
Sostenido en un lamento compulsivo,
voluntad de mando y brazo erguido.
Ídolo de bárbaras divinidades,
destrozadas por la guerra y el olvido.
Alejandro Vidal

